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  • en respuesta a: Respuesta a: General #339934
    VIR
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    VIR CS ha escrito:
    Lucía – ha escrito:

    Hola a todas,
    Me llamo Lucía y me gustaría compartir mi historia con vosotras y agradeceros que hayáis compartido las vuestras.
    Tengo dos hijos, uno en la tierra, Lucas de 4 años, y otro en el cielo, Marcos, que el 20/07/15 nació sin vida, hoy hubiera cumplido 6 meses.
    Esa mañana íbamos a las correas, era la semana 39, quedaba poco para tener a Marcos con nosotros. Todo el embarazo había ido perfecto, Marcos era un bebé muy inquieto y fuerte, se movía mucho y cuando su hermano ponía su cabecita en la barriga para hablarle y cantarle, reaccionaba y le daba patadas.
    En cuanto me levanté tuve contracciones seguidas y dolorosas, empecé a ilusionarme, Marcos venía ya. Mientras me arreglaba, le dije a mi marido “vamos a Maternidad pero déjame en urgencias que estoy de parto”. No cronometré el intervalo entre contracciones pero ya en el coche ví que las tenía cada 3 minutos. Nada que ver con mi primer parto, que las más seguidas fueron cada 6-8 minutos.
    Cuando me bajé del coche, le dí un beso a Lucas y le dije “Lucas, mamá se va al médico que el bebé ya va a salir”, y se quedó tan contento, tanto tiempo preguntándome cuando iba a salir el bebé de la barriga de mamá… Mi marido fue a llevar a Lucas a casa de mis padres que viven junto al hospital y yo entré en urgencias.
    Me atendieron en seguida, tenía 4 cm de dilatación y estaba eufórica de ver lo rápido que iba todo, ya mismo estaría con mi niño. “Vamos a ver cómo está el bebé”, dijo la doctora, y enseguida le cambió de cara, me preguntó por mi marido, que en ese momento llegó, y empezó a comentar que no encontraba el latido, pero que ese “aparato” era muy malo, que me iban a poner las correas… Me preguntó si esa mañana noté movimientos, y con toda sinceridad contesté que con las prisas por ir al hospital no lo había comprobado, la noche anterior si que se había movido y de madrugada le noté los pies. Estaba convencida de que no podía ir nada mal, en mi centro de salud a veces les costaba dar con el latido pero lo encontraban, los bebés no están todo el día moviéndose, además es que no sabía si se había movido o no, no estuve atenta.
    Me pusieron las correas y tampoco daban con el latido, “haber si está posterior y no lo localizamos”, y me acordé de mi primer parto y les dije “mi hijo mayor estaba posterior”. Me negaba a que algo pudiera ir mal, aunque ya si empecé a preocuparme.
    Para ver que pasaba me llevaron a Bienestar Fetal. Mientras me llevaban, en medio de una sensación irrealidad, empecé a ser consciente de la gravedad de la situación, “podía estar muerto”. Sentí bloqueo, frío y mucho miedo.
    Me tumbaron en la camilla y después, la confirmación… “no tiene latido”. Me senté, helada, conmocionada, sin habla, miré a mi marido y después de unos segundos, de desorientación total, empecé a gritar que no, que no podía ser, que eso no podía estar pasando, que mi niño no, que como se lo decía a Lucas, que cómo podía haber pasado, que hace nada estaba vivo, que por qué a nosotros, que no conocía un caso igual, que cómo iba a vivir con ésto… creí que me iba a volver loca. Hoy, aún me sigo haciendo muchas de esas preguntas.
    Todo esto con las contracciones, la doctora nos dejó unos minutos solos y enseguida entró “Lucía, lo siento mucho pero estás de parto y te tenemos que subir ya y ponerte la epidural cuanto antes para que al menos te duela menos”.
    En cuanto llegué a dilatación entró el equipo que me iba a atender, y en medio de mi confusión reconocí una cara amiga, Alicia, nuestra vecina de toda la vida, que es matrona. Ví el cielo abierto, la abracé y no quería soltarla. Fue un ángel, la atención que me dio en esos momentos no la olvidaré en la vida. Qué suerte tuve con ella! Siempre le estaré agradecida.
    El parto de Marcos fue muy bueno, en la cama de dilatación, con Alicia, mi marido y mi madre. Alicia fue supercariñosa, me ayudó muchísimo, para los pujos me apoyaba en ella y me llevó genial… ni un punto, ni un desgarro… pero con mi bebé sin vida.
    En cuanto Marcos terminó de salir, mi primer impulso fue incorporarme para cogerlo. Era un bebé precioso, perfecto, parecía dormido. No podía creer lo que me estaba pasando, con mi Marcos en brazos sin vida. ¿cómo era posible? Si era perfecto, fuerte… Nunca se me va a olvidar su cara, la tengo grabada en mi mente. Además, me alegro de tener unas fotos, lástima no haberle hecho más y un poco más cuidadas.
    Nos dejaron estar con él a solas y pudimos despedirnos de él. Pero saber que ese momento es el único en el que vas a estar con tu hijo, que es la última vez que lo tienes en tus brazos, y que cuando se lo lleven ya no lo verás más, es desgarrador. Lo besé, lo abracé, lo olí, lo lloré y preguntaba ¿por qué a mi niño? ¿por qué a mi?
    Me visitaron varios doctores, entre ellos el que me llevó el embarazo y la que me atendió en urgencias, todos dijeron que habían visto a Marcos y que no le veían nada anormal, que parecía un bebé sano, que la muerte era reciente y me aconsejaron pedir la necropsia.
    Ese día se derrumbó mi vida, se paró mi reloj, y ya nunca va a ser igual, voy a otra velocidad. Todos los días, en todo momento, tengo a Marcos en mi mente. Lucas pregunta mucho por él y en el cole dice que tiene un hermano que se murió. Cuando hay algo que repartir le reserva algo y en las reuniones familiares dice “falta el bebé”. La muerte es muy difícil de entender.
    Y aunque tengo a Lucas, que es lo que me ata a la vida porque me necesita, me falta media vida, Marcos. Su pérdida está siendo durísima, es un dolor inmenso. Tengo que aprender a vivir con ella, pero no soy capaz de aceptarla serenamente, de conformarme. Sé que no es bueno pensar así. Pero no perdono el golpe que nos ha dado la vida. Que la vida no le haya dado la oportunidad a Marcos de vivir, de estar con nosotros, de sentir toda la ilusión y el cariño que le teníamos guardado.
    Contaba con Marcos para el resto de mi vida. Podía esperar que viniera con problemas, pero jamás imaginé que no viniera, que muriera a esas alturas del embarazo, dentro de mí.
    La necropsia no encontró ninguna malformación, ninguna anomalía cromosómica, ninguna infección… no encontró nada. Era un niño sano, perfecto. No se sabe qué pasó. ¿Cómo asimila una esto? Te quedas sin una explicación, sin un porqué.
    Sólo quiero llorar.
    Marcos, siempre vivirás en mí.

    Hola Lucía,
    Yo soy a mamá de Valentina, una niña preciosa como un sol, también sana y sin ningún problema a la vista.
    Me he visto muy identificada con lo que expresas, aunque lo mío fue cesárea porque ella estaba viva, pero no se movía, porque por algún motivo desconocido, no le llegó oxígeno al cerebro en algún momento que nadie sabe.
    Fuel el 14 de julio de 2015, por lo que más o menos como tú.
    Solo quería expresarte mi ánimo, y mi más sincero apoyo.
    Es una situación que yo ni me planteaba que pudiera suceder (no había pisado por fortuna un hospital ni un quirófano en mi vida). A veces parece que estoy soñando.
    Yo no la hice fotos, y es algo que me tortura. Me encantaría verla. Tan bonita….

    Aún así la vida sigue, y hay que intentar luchar, salir adelante y buscar poco a poco tranquilidad para el alma.
    Muchos besos a Marcos!

    en respuesta a: Respuesta a: General #339933
    VIR
    Miembro

    Lucía – ha escrito:

    Hola a todas,
    Me llamo Lucía y me gustaría compartir mi historia con vosotras y agradeceros que hayáis compartido las vuestras.
    Tengo dos hijos, uno en la tierra, Lucas de 4 años, y otro en el cielo, Marcos, que el 20/07/15 nació sin vida, hoy hubiera cumplido 6 meses.
    Esa mañana íbamos a las correas, era la semana 39, quedaba poco para tener a Marcos con nosotros. Todo el embarazo había ido perfecto, Marcos era un bebé muy inquieto y fuerte, se movía mucho y cuando su hermano ponía su cabecita en la barriga para hablarle y cantarle, reaccionaba y le daba patadas.
    En cuanto me levanté tuve contracciones seguidas y dolorosas, empecé a ilusionarme, Marcos venía ya. Mientras me arreglaba, le dije a mi marido “vamos a Maternidad pero déjame en urgencias que estoy de parto”. No cronometré el intervalo entre contracciones pero ya en el coche ví que las tenía cada 3 minutos. Nada que ver con mi primer parto, que las más seguidas fueron cada 6-8 minutos.
    Cuando me bajé del coche, le dí un beso a Lucas y le dije “Lucas, mamá se va al médico que el bebé ya va a salir”, y se quedó tan contento, tanto tiempo preguntándome cuando iba a salir el bebé de la barriga de mamá… Mi marido fue a llevar a Lucas a casa de mis padres que viven junto al hospital y yo entré en urgencias.
    Me atendieron en seguida, tenía 4 cm de dilatación y estaba eufórica de ver lo rápido que iba todo, ya mismo estaría con mi niño. “Vamos a ver cómo está el bebé”, dijo la doctora, y enseguida le cambió de cara, me preguntó por mi marido, que en ese momento llegó, y empezó a comentar que no encontraba el latido, pero que ese “aparato” era muy malo, que me iban a poner las correas… Me preguntó si esa mañana noté movimientos, y con toda sinceridad contesté que con las prisas por ir al hospital no lo había comprobado, la noche anterior si que se había movido y de madrugada le noté los pies. Estaba convencida de que no podía ir nada mal, en mi centro de salud a veces les costaba dar con el latido pero lo encontraban, los bebés no están todo el día moviéndose, además es que no sabía si se había movido o no, no estuve atenta.
    Me pusieron las correas y tampoco daban con el latido, “haber si está posterior y no lo localizamos”, y me acordé de mi primer parto y les dije “mi hijo mayor estaba posterior”. Me negaba a que algo pudiera ir mal, aunque ya si empecé a preocuparme.
    Para ver que pasaba me llevaron a Bienestar Fetal. Mientras me llevaban, en medio de una sensación irrealidad, empecé a ser consciente de la gravedad de la situación, “podía estar muerto”. Sentí bloqueo, frío y mucho miedo.
    Me tumbaron en la camilla y después, la confirmación… “no tiene latido”. Me senté, helada, conmocionada, sin habla, miré a mi marido y después de unos segundos, de desorientación total, empecé a gritar que no, que no podía ser, que eso no podía estar pasando, que mi niño no, que como se lo decía a Lucas, que cómo podía haber pasado, que hace nada estaba vivo, que por qué a nosotros, que no conocía un caso igual, que cómo iba a vivir con ésto… creí que me iba a volver loca. Hoy, aún me sigo haciendo muchas de esas preguntas.
    Todo esto con las contracciones, la doctora nos dejó unos minutos solos y enseguida entró “Lucía, lo siento mucho pero estás de parto y te tenemos que subir ya y ponerte la epidural cuanto antes para que al menos te duela menos”.
    En cuanto llegué a dilatación entró el equipo que me iba a atender, y en medio de mi confusión reconocí una cara amiga, Alicia, nuestra vecina de toda la vida, que es matrona. Ví el cielo abierto, la abracé y no quería soltarla. Fue un ángel, la atención que me dio en esos momentos no la olvidaré en la vida. Qué suerte tuve con ella! Siempre le estaré agradecida.
    El parto de Marcos fue muy bueno, en la cama de dilatación, con Alicia, mi marido y mi madre. Alicia fue supercariñosa, me ayudó muchísimo, para los pujos me apoyaba en ella y me llevó genial… ni un punto, ni un desgarro… pero con mi bebé sin vida.
    En cuanto Marcos terminó de salir, mi primer impulso fue incorporarme para cogerlo. Era un bebé precioso, perfecto, parecía dormido. No podía creer lo que me estaba pasando, con mi Marcos en brazos sin vida. ¿cómo era posible? Si era perfecto, fuerte… Nunca se me va a olvidar su cara, la tengo grabada en mi mente. Además, me alegro de tener unas fotos, lástima no haberle hecho más y un poco más cuidadas.
    Nos dejaron estar con él a solas y pudimos despedirnos de él. Pero saber que ese momento es el único en el que vas a estar con tu hijo, que es la última vez que lo tienes en tus brazos, y que cuando se lo lleven ya no lo verás más, es desgarrador. Lo besé, lo abracé, lo olí, lo lloré y preguntaba ¿por qué a mi niño? ¿por qué a mi?
    Me visitaron varios doctores, entre ellos el que me llevó el embarazo y la que me atendió en urgencias, todos dijeron que habían visto a Marcos y que no le veían nada anormal, que parecía un bebé sano, que la muerte era reciente y me aconsejaron pedir la necropsia.
    Ese día se derrumbó mi vida, se paró mi reloj, y ya nunca va a ser igual, voy a otra velocidad. Todos los días, en todo momento, tengo a Marcos en mi mente. Lucas pregunta mucho por él y en el cole dice que tiene un hermano que se murió. Cuando hay algo que repartir le reserva algo y en las reuniones familiares dice “falta el bebé”. La muerte es muy difícil de entender.
    Y aunque tengo a Lucas, que es lo que me ata a la vida porque me necesita, me falta media vida, Marcos. Su pérdida está siendo durísima, es un dolor inmenso. Tengo que aprender a vivir con ella, pero no soy capaz de aceptarla serenamente, de conformarme. Sé que no es bueno pensar así. Pero no perdono el golpe que nos ha dado la vida. Que la vida no le haya dado la oportunidad a Marcos de vivir, de estar con nosotros, de sentir toda la ilusión y el cariño que le teníamos guardado.
    Contaba con Marcos para el resto de mi vida. Podía esperar que viniera con problemas, pero jamás imaginé que no viniera, que muriera a esas alturas del embarazo, dentro de mí.
    La necropsia no encontró ninguna malformación, ninguna anomalía cromosómica, ninguna infección… no encontró nada. Era un niño sano, perfecto. No se sabe qué pasó. ¿Cómo asimila una esto? Te quedas sin una explicación, sin un porqué.
    Sólo quiero llorar.
    Marcos, siempre vivirás en mí.

    en respuesta a: Su nombre, Jan #339923
    VIR
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    Elena Heras Castella ha escrito:
    Hola a todos,
    Mi nombre es Elena, y el 28 de Agosto de 2015, nacia por cesarea Jan.
    Yo estaba embarazada de 37 semanas.El 27/08/15 me dió por ir a la comadrona,queria asegurarme de que estaba bien, y asi oiria su latido..por suerte o por desgracia ese dia no estaba, estaba de vacaciones, y entonces fuí al hospital, para asegurarme de que Jan estaba bien, estaba convencida que me dirian que era una paranoica primeriza, cual fué mi sorpresa cuando me preguntaron si tenia algun tipo de malestar,si me dolia la barriga o tenia algo raro…yo le dije que no me dolia nada y entonces es cuando me dijeron que el corazoncito de Jan se habia parado.
    Durante ese dia me indujeron el parto, sin exito alguno,yo a las 30 horas pedi que me hicieran una cesarea,queria salir de alli, irme a casa…me costó muchas horas que me hicieran caso, pero al no empezar con trabajo de parto al final me la hicieron.
    Al mes me dieron los resultados de autopisia, sin ninguna causa aparente, ahora me faltan los de la necropsia que tardan seis meses, pero ya me han dicho que no hay indicios de que haya ningun motivo para lo que pasó.
    Han pasado prácticamente dos meses y aunque he decidido empezar a trabajar a media jornada, mi mente y alma siguen en ese dia.Volver a la vida de antes, es muy dificil, no hay hueco para tanto dolor.
    Aun he de ir a recoger sus cenizas y esparcirlas y se me hace muy dura la despedida, en el fondo no quiero despedirme, siento como si la despedida fuera una renuncia a él.Los dias se me hacen muy largos y al principio tenia mucha prisa por volver a quedarme embarazada, pero ahora siento mucho pánico a un nuevo embarazo.
    Hola Elena,
    Estamos todas igual. Esto es un camino de dolor indescriptible, pero hay que aguantar.
    Yo estoy trabajando, y he intentado normalizar todo desde que llegué en septiembre, aunque me vengo abajo muchas veces.

    Mi niña Valentina nació el 14 de julio de 2015 y se fue 4 días después. Mi padre y mi hermano fueron a por sus cenizas, y están en nuestra casa de campo, muy querida por nosotros, hasta que decida qué hacer. Yo no creo que las esparza.
    Respecto al embarazo, yo estoy deseando. Me dijeron que tendría que esperar un año, pero tengo la cicatriz muy bien, y a lo mejor empiezo antes. Creo que nos saldrá bien, estoy segurísima, ya lo verás. Tendremos muchos hijo más, que desde luego no sustituirán a nuestros ángeles, pero seguro que nos darán mucha felicidad, y al menos a mí me calma mucho pensar que traeré al mundo a los hermanos de mi niña Valentina, y un pedacito de ella estará aquí.
    Muchos besos a Jan, que seguro que se hará amiguito de mi niña preciosa.

    Un beso.

    en respuesta a: MI NIÑA PRECIOSA #339922
    VIR
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    – Shangri – ha escrito:
    Hola..
    mi niña tuvo un derrame cerebral a ultima hora; di a luz a mi hija preciosa y despues de mil pruebas y descartar problemas geneticos, nos dijeron que fue un caso aislado…. Tras ocho meses me volvi a quedar embarazada y tengo un niño precioso precisamente de ocho meses ahora, que nos ha devuelto la vida despues de un embarazo llena de miedo.. Aun asi, no hay dia que no piense en mi princesita… Se muy bien el infierno por el que estas pasando y todavia te queda por pasar todavia.., duele tanto que crees morir! … solo puedo decirte que confies en el gran aliado, “el tiempo”, que ira haciendo su trabajo poquito a poco y hara que vuelvas a tener ilusion y ganas de vivir. Yo me aferre a la idea de que mi hijita querria verme intentar estar bien…, estuve en la cuerda floja y cai muchas veces, pero por su memoria y por los mios segui hacia adelante… Un fuerte abrazo y mucha, mucha fuerza y energia. Siento muchisimo tu perdida.
    mucho animo a todas. No hay semana que no mire el foro y me siga emocionando muchisimo…

    Hola! El viernes que viene me explican el resultado de la autopsia. Me muero de miedo…Por un lado estoy deseosa de saber, de tener respuestas a los sucedido, pero por otro lado tengo terror a que me digan que fue por algo que hice yo, no sé, ponerme histérica por absurdeces de trabajo, pasar muchísimo calor viniendo al despacho…no sé, Dios mío, quién sabe. Gracias chicas por contestarme y estar ahí. Muchos besos a vuestros hijitos, que serán amigos de mi Valentina.

    en respuesta a: MI NIÑA PRECIOSA #339921
    VIR
    Miembro

    noemi llebaria oliver ha escrito:
    Hola mama valiente.. primero de todo decirte que lo siento mucho y que le mando muchos besitos al cielo a tu princesa..
    yo estaba de 38 semanas y mi niña por accidente con el cordón dejo de vivir dentro de mi… y cesarea también mi hicieron.. como se vio el por que dejo de latir no hice autopsias, pero si , tardan muchisimo las autopsias… yo empezé a trabajar en septiembre… se me hacía un mundo ya que la empresa esta en un pueblo y es familiar…temia a las preguntas y los clientes.. pero ya di ese paso.. también me estoy tratando con una psicologa y me va genial, podias probar a ver…
    el dia 11 hará 6 meses mi princesa que está en el cielo y no hay dia que no piense en ella ni la extrañe…
    un beso

    Muchas gracias por mandar besitos al cielo a mi princesa. A ella seguro que le encantarán. 🙂 Respecto al psicólogo fui a dos sesiones a uno, y no sé si no tuve mucha suerte pero no me gustó nada…me ponía hasta peor! Justo el viernes me llamaron del hospital para que vayamos el viernes que viene a que nos expliquen el resultado de la autopsia. Estoy tan nerviosa…si hice algo que provocó todo esto no me lo perdonaré jamás…mi niña, con lo alegre que era…siempre dando patadas, con fuerza, moviéndose de un lado para otro….feliz….Muchos besos para ti y par tu princesa…seguro que se encuentran las dos y se hacen amiguitas allí en el cielo. besos

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